El yoga y la esclerosis múltiple – Mi experiencia

Nunca fui una chica muy deportista, tampoco totalmente sedentaria. Practiqué atletismo en el colegio, y otros deportes en grupo como voleibol y baloncesto. Después del diagnóstico de esclerosis múltiple las cosas cambiaron un poco, mi primer médico me recomendó que no practicara ningún ejercicio físico, incluso me dió un certificado médico para que dejara de asistir a educación física y solo hiciera trabajos teóricos.

Mi médico me explicó que el calor podía empeorar mis síntomas y que era mejor prevenirlo y me recomendó que practicara natación, yoga o tai-chi, ya que eran ejercicios lentos y suaves. Yo opté por probarlo todo, comenzando por natación y fisioterapia semanal para mejorar mi movilidad y fuerza. Al tiempo comencé a practicar Tai Chi y Chi Kung, y por último comencé con el yoga. Todo lo fui abandonando por aburrimiento o frustración al no ver mejoría en mi condición física, para ese entonces sufría debilidad en el lado izquiero del cuerpo y falta de equilibrio.

Mi historia con el yoga y la esclerosis múltiple

La primera vez que fui a una clase de yoga y le mencioné al profesor que tenía esclerosis múltiple, me dijo que hiciera lo que pudiera. La verdad es que incluso practicar Savasana (la postura que consiste en relajar el cuerpo y la mente) era un desafío para mí, debido a los espasmos, los movimientos involuntarios y la falta de concentración. Después de algunas clases me sentía frustrada y decidí dejar de practicar. Me dediqué más a aprender sobre Pranayama (ejercicios de respiración) y Meditación, lo que me ayudó  mucho con el estrés, la depresión y la ansiedad producidas por la EM, y también comenzó un viaje de autoconocimiento que aún no ha terminado.

Pasaron más de 10 años en los cuales mi lado izquierdo estaba muy afectado y no podía practicar nada, hasta que un día después de haber pasado por dos brotes bastante fuertes, comencé a sentir un poco más de fuerza y capacidad para moverme, así que decidí darle otra oportunidad al Yoga. Comencé a practicar Iyengar yoga, un estilo que se enfoca en el alineamiento correcto de cada postura utilizando accesorios para este fin como bloques de yoga, cinturones, cojines, mantas, etc.

Por primera vez, gracias al Iyengar yoga sentía que podía hacer muchas de las poses en la clase y comencé a obtener todos los beneficios del yoga tales como:

  • Aumento del equilibrio

  • Mayor flexibilidad

  • Más fuerza en los músculos

  • Corrección de la postura

  • Relajación

  • Concentración

  • Y lo más importante comencé a sentirme mucho más feliz

Después de dos años de práctica casi diaria sentía como iba progresando.  Al principio tenía que hacer las flexiones en la pared porque era imposible que levantara el peso de mi cuerpo con la poca fuerza que tenía en los brazos. Costó muchas horas, días y meses de paciencia y compasión conmigo misma y con mi cuerpo, pero era consciente de la evolución y cómo mejoraba mi práctica.

Pensaba en mis mejoras todos los días, incluso si la gente no podía verlas, yo sabía que podía mover mi mano un poco más rápido, o caminar todo el día sin miedo a caerme y eso me daba más fuerza para seguir practicando. Hasta pude volver a tocar piano con las dos manos!

siempre ponte a prueba, es la única forma de ir más allá de tus limitaciones

Una vez que ya podía ponerme de cabeza, sostenerme solo con mis manos y hacer posturas que años atrás ni había soñado decidí dar un paso más y certificarme como profesora de yoga. Ahora estoy ayudando a otras personas compartiendo los beneficios del yoga y enseñándoles a sacar lo mejor de sí mismos tanto física como mental y espiritualmente. Esta también es parte de mi terapia, ya que disfruto viendo a mis alumnos mejorar y ser mejores con cada práctica.

El yoga no es solo una excelente actividad física que se puede adaptar a cualquier nivel y situación, también es una herramienta que te brinda tranquilidad, relajación, conexión con tu propio cuerpo, y muchos otros beneficios que han sido demostrados en múltiples estudios científicos como el aumento en la fuerza de las extremidades inferiores, aumento del equilibrio, mejora en la actividad física y social, alivio de la fatiga, disminución de la ansiedad y el estrés.

Así que si aún no has practicado yoga, te invito a que me sigas, busques cuál es el estilo que más se adapta a tus necesidades, no dejes de practicar, encuentra lo mejor para ti y siempre ponte a prueba, es la única forma de ir más allá de tus limitaciones.

Recuerda si necesitas mi ayuda y servicios de coaching, contacta a través de esta página.

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2 comentarios

  1. Eres una campeona, Adri!! Tú ejemplo de superación personal y tus logros me ayudan muchísimo cuando pierdo el foco y me olvido de que la principal responsable de mi salud soy yo y mis acciones y pensamientos.
    Enhorabuena por todo lo conseguido con el yoga y por tu título de profesora. Eres un ejemplo de que todo es posible. ¡Gracias!

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